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viernes, 23 de diciembre de 2011

Rent



“December 24th, 9pm, Eastern Standard time from here on in I shoot without a script”
Así empieza Rent, el musical que hablaremos hoy, ya que su historia se desarrolla en tres navidades consecutivas.

Rent es uno de los musicales más importantes y populares de Broadway. Se estrenó en Nueva York en 1996 y se mantuvo en cartel hasta el verano de 2008, siendo uno de los musicales más longevos en cartel. Además, es ganador de cuatro premios Tony (los más importantes del teatro musical norteamericano) y un Pulitzer. El verano del 2010 se reestrenó en el Off-Broadway con diversos cambios en su escenografía, vestuario y montaje.

En 2005 Chris Columbus lo adaptó al cine, pero el resultado no fue muy favorable y el éxito fue más bien moderado. Pero el musical en sí se ha convertido en un espectáculo de culto por diversas razones.

En primer lugar, fue un musical rompedor. Su creador, Jonathan Larson, incorporó muchas innovaciones, como poner encima del escenario un grupo de rock para que interpretara sus canciones. La historia está basada en la ópera La Bohème de Giácomo Puccini, pero sus canciones son rock y pop muy original.

En segundo lugar, no se había creado nada igual en el sentido de la historia. Se mostraba la homosexualidad, la pobreza, las drogas, la enfermedad y la diversidad de un modo muy emotivo. Hay ocho personajes: Mimi Márquez (bailarina hispana adicta a la droga, enferma de SIDA), Roger Davis (excantante de un grupo, adicto a las drogas, enfermo de SIDA), Mark Cohen (amante del cine judío), Tom Collins (exprofesor, homosexual, enfermo de SIDA), Angel Dummot Schunard (transexual latino, enfermo de SIDA), Maureen Johnson (artista bisexual), Joanne Jefferson (abogada lesbiana) y Benjamin Coffin III (excompañero de piso de los protagonistas, se ha convertido en el propietario).

El personaje de Angel es de lo más importante, la historia de los personajes se verá marcada por él. Todos tienen sus problemas y conflictos, pero él es quien les une y quien les separa después. Todos están unidos por la pobreza (atados a tener que pagar el alquiler –Rent–) y las diferencias en su orientación sexual y sus enfermedades, que más que separarles, les une, creando incluso un lazo emotivo con los espectadores.

Su creador, Jonathan Larson, era un chico amante del teatro musical que soñaba con crear su propio espectáculo. No había tenido mucha suerte, de modo que trabajaba de camarero para ganar algo de dinero. Cuando finalmente aceptaron a producir Rent, abandonó su trabajo para dedicarse completamente al show. Un día antes del estreno, falleció causa de un aneurisma de aorta, que es una dilatación de la pared de la arteria.

Rent no es un musical bonito, no es todo feliz. Está lleno de problemas, de pobreza, de enfermedades, pero, sobre todo, de amor. Es un musical que ha marcado a diversas generaciones, que ha llegado a muchas personas. Su historia va más allá de los 8 protagonistas, también es un mensaje de amor y esperanza. Su última función en 2010 fue filmada y se publicó en DVD. Es muy recomendable, sus últimas escenas son de lo más emotivas, los actores llorando por el final del show, es fácil soltar alguna lagrimita. 100% recomendable.

Algunas de sus canciones se han convertido en míticas, como la que os dejamos a continuación, Seasons of Love. Se convirtió en una de las canciones más importantes tras la muerte de Larson. Si escucháis la letra, entenderéis el porqué.

¿Conocíais este musical? ¿Os gusta? ¿Os impactó, la primera vez? Queremos saber vuestras opiniones :)

domingo, 4 de diciembre de 2011

Breve historia del SIDA (Parte II)



Cuando apareció el SIDA, las autoridades sanitarias no colaboraron demasiado con los movimientos gays. Por ello se crearon organizaciones con el fin de proporcionar atención sanitaria y ayuda psicológica para los enfermos y sus familiares.

Pero la lentitud de respuesta de las autoridades políticas y médicas ante la epidemia, causó una radicalización de la comunidad gay. Se quejaban que los gobiernos no invertían en investigación y en pagar asistencias de calidad. De hecho, los grupos más radicales llevaron a cabo acciones muy agresivas de protesta. Los artistas y publicistas ayudaron mucho a hacer visibles estas acciones.

Una de las acciones más importantes de las organizaciones de afectados por el SIDA fue la creación del buddie (“amigo”). Consiste en una persona voluntaria para ayudar a los pacientes en sus tareas cotidianas. Muchas personas cultas y bien formadas quisieron ayudar a los enfermos, y empezaron a criticar y a mostrar ideas para cambiar el sistema médico.

La asociación ACTUP (AIDS Coalition to Unleash Power, “Coalición del SIDA para Desencadenar el Poder”) fue de las más activas, que gracias a su insistencia, se aceleraron los ensayos de nuevos tratamientos. Presionaron para que se invirtiera más en una investigación para encontrar una cura. Su importancia fue tal que pacientes de otras enfermedades aprendieron a organizarse también.


En otros países la situación fue diferente, ya que sí que se produjo un modelo de cooperación para ayudar a las víctimas. Querían acabar con la discriminación al derecho de visita en los hospitales y en la seguridad social y asistencia sanitaria. También fueron clave en la difusión de información para prevenir el virus y ofrecieron asistencia psicológica.

En torno a 1990, aparecieron los medicamentos antivirales, los AZT. No era una cura definitiva, pero se podía evitar la muerte del paciente. En 1996 aparecieron los llamados cócteles de medicamentos, que ayudaban a augmentar la esperanza de vida, haciendo del SIDA una enfermedad más bien crónica y no mortal. Se podía, por lo tanto, llevar una vida más bien normal, pero sin devolver por completo la salud.

El SIDA sirvió de ejemplo para todas las personas, también las heterosexuales, poniendo en la mesa aspectos como el derecho a las visitas hospitalarias, la vivienda, el seguro, las pensiones y las herencias. Pero también provocó la unión de gays y lesbianas para luchar contra su enemigo común.


Fuente:
- "Gays y lesbianas. Vida y cultura. Un legado universal" de Robert Aldrich (ed.)


Y así acabamos hoy nuestra semana especial dedicada al SIDA. Hemos querido hacer nuestro pequeño homenaje a las víctimas de esta enfermedad y a sus familiares y amigos más próximos. El SIDA nos implica a todos y la información y el conocimiento son la mejor forma de luchar contra este virus.

sábado, 3 de diciembre de 2011

Breve historia del SIDA (Parte I)


Hasta los años 70, existían enfermedades de transmisión sexual que podían curarse con tratamiento médico. Muchos gays incluso bromeaban sobre ello, hasta encontraban parejas en los hospitales. Pero en 1981, el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) publicó un informe sobre un síndrome desconocido que afectaba a los gays jóvenes, causando ya diversas víctimas.

Los jóvenes morían muy pronto, cosa que provocó la aparición del miedo a la pandemia. Primero se llamó a la enfermedad Síndrome de Inmunodeficiencia Relacionada con los Gays (GRID), pero después se cambió por Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA), ya que supone la alteración del sistema inmunitario como consecuencia de la acción del virus VIH y, por lo tanto, la aparición de una o diversas enfermedades.

La enfermedad es un problema de salud importante, por su trascendencia sanitaria, pero también por su repercusión social. De hecho, los homosexuales se preocuparon por si esto supondría un duro golpe a su estilo de vida, pero la Iglesia lo vio como un castigo de Dios al colectivo LGTB por su vida en pecado. De hecho, muchas personas conservadoras siguen manteniendo esa tesis, como se puede ver en esta noticia del año pasado.

Posteriormente se descubrió que no era una enfermedad homosexual, ya que, en primer lugar, se transmite por sangre (primero se descubrió que se había transmitido sangre contaminada en transplantes de órganos y tejidos, pero des de 1986 se ha llevado a cabo un riguroso control sanitario para evitarlo), de modo que muchos heroinómanos se infectaron del virus. El riesgo de infección por compartir agujas y otros objetos usados en drogas inyectadas es muy alto.

En segundo lugar, se descubrió la transmisión sexual del virus. No solo en relaciones homosexuales, se puede transmitir en relaciones heterosexuales, de hombre a mujer y de mujer a hombre. De ahí la importancia de los preservativos y de la prevención. La información es fundamental para evitar situaciones de riesgo y sin protección.

Y, finalmente, la transmisión también se puede llevar a cabo de madre a hijo, cuando la mujer embarazada está infectada por el VIH. La probabilidad que se produzca es entre un 20 y un 25% en el embarazo, el parto y la lactancia materna.

Por lo tanto, hay que ir obviando los mitos falsos, que ya aparecieron en los años 80 y muchos duran hasta la actualidad por la ignorancia y el miedo. Así pues, no pasa nada si se comparten vasos, ir a baños públicos, compartir cepillos de dientes (cosa que no se recomienda más bien por cuestiones de higiene), por un apretón de manos, picaduras de insectos, abrazarse o besarse.

 

Fuente:
- "Per un futur sense SIDA. No te'n desentenguis" del Departament de Salut de la Generalitat de Catalunya
- "Gays y lesbianas. Vida y cultura. Un legado universal" de Robert Aldrichv (ed.)

viernes, 2 de diciembre de 2011

Philadelphia


La película explica la historia de Andrew Beckett (Tom Hanks), un abogado que se ve obligado a esconder su homosexualidad y, concretamente, que está contagiado por el SIDA. Los jefes de su bufete se enteran y lo despiden. Entonces Beckett decide demandarlos por despido improcedente, pero ningún abogado quiere defender su caso.

Entonces encuentra a Joe Miller (Denzel Washington), que primero se nos presenta como una persona homófoba y muy poco tolerante (por ejemplo, hay una escena que está hablando con su mujer sobre la homosexualidad y él comenta que no le parece natural. Ella le dice que su tía es lesbiana y entonces él, bromeando, le dice a su hija, que no tiene ni un año, que no se acerque a ella). Pero ve cómo Beckett es acosado en la biblioteca cuando el gerente le pide que se vaya a otra sala más apartada de todo el mundo “para estar más cómodo”. Ahí se da cuenta de que se está llevando a cabo una injusticia y decide actuar.

A lo largo de la película veremos a Joe Miller que luchará y defenderá su caso. Puede que su ideología y sus creencias sobre la homosexualidad no hayan cambiado, puede que siga sin entenderlo, sin estar de acuerdo, pero aún así defenderá a Andrew Beckett, que ha sufrido acoso y ha sido discriminado por su orientación sexual.



La homosexualidad se presenta de un modo muy realista, sin estereotipos, como algo de lo más normal, como realmente es. Y el trato del SIDA también es muy correcto, aunque la época en que se ambienta el film, los años 80, se veía la enfermedad como el “cáncer homosexual”, que se aceptaba que fuera la enfermedad de los gays por su “vida pecaminosa”, en la película no se apoya en absoluto estos argumentos (totalmente falsos).

Con esta conmovedora película, se puede ver que los homosexuales y los enfermos de SIDA pueden defender sus derechos, que deben vivir dignamente, que el acoso y la discriminación por razón de orientación sexual o enfermedad es intolerable. Hay que evitar la creación de un estigma, debemos integrar los enfermos en la sociedad, ya que no son culpables de su enfermedad. Pero también es básica la información y la prevención para evitar el contagio.

Aquí hay una de las escenas más brillantes de la película, más dramáticas y más impactantes. Andrew Beckett dará una importante lección a Joe Miller sobre la vida, la pasión y humanidad, escuchando La Mamma Morta de Maria Callas:

jueves, 1 de diciembre de 2011

Famosos para concienciar del Sida

En la semana contra el Sida se llevan a cabo distintas iniciativas para recaudar fondos y concienciar a las personas de esta enfermedad, sus causas y sus consecuencias. En un gran número de ocasiones, estas campañas cuentan con la colaboración de una celebridad para obtener mayor éxito y repercusión.
El cantante homosexual y portador de Sida Freddie Mercury fue uno de los primeros en posicionarse a favor de la lucha contra el Sida, actuando en el festival de rock Live AID en 1985. Antes de fallecer a causa del virus, Mercury, conocido mundialmente como Queen, creó una Fundación para luchar contra el Sida. Asimismo, trabajó para ayudar a las personas que estaban en su misma situación. Después de la muerte del cantante, se siguió luchando contra el Sida y por este motivo se lanzó un disco que en pocas semanas pasó en primera posición del Reino Unido. En Navidad de 1992, se sacó al mercado un video doble del concierto Tributo a Freddie Mercury cuyas ganancias se destinaron al Mercury Phoenix Trust, una organización benéfica que lucha contra el Sida a nivel mundial.

Otras de las celebridades que muestran abiertamente esta lucha contra el Sida es la excéntrica y popular cantante Lady Gaga. En febrero del 2011 asistió al programa Good Morning America para promocionar el estreno de su nuevo single Born this way y lo hizo con un traje de látex que homenajeaba a los preservativos, una iniciativa que se enmarcaba dentro de la campaña MAC’s Viva Glam. Se trata de una empresa de cosmética encargada de recaudar dinero para luchar contra el Sida y que aposta por practicar el sexo seguro con preservativo.
Viva Glam es una línea cosmética que consta de barra de labios, creados por la firma de maquillaje MAC, cuyos beneficios de las ventas se destinan al Fondo MAC de Lucha contra el Sida. Por ello, esta empresa trabaja con distintas entidades para concienciar y educar a la población y prevenirla. MAC’s Viva Glam lleva 17 años llevando a cabo esta iniciativa y ya han sido unas 20 celebridades las que han prestado su imagen para esta causa. El año pasado fue el turno de Lady Gaga y Cindy Laupier, que consiguieron recaudar unos 200 millones de dólares. Este año la polémica cantante Lady Gaga ha repetido este año y se ha propuesto ascender la cantidad de dinero recaudada y llegar a los 250 millones.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

+ discriminación = + epidemia

Las personas infectadas por el virus del VIH suelen sufrir discriminación en su entorno social y laboral, especialmente cuando empiezan a desarrollar la enfermedad del Sida. Son personas muy vulnerables que necesitan apoyo y comprensión, sin caer en lo que la mayoría suele hacer: condenarles, culparles, huir de ellos y mostrarles compasión. 

Los enfermos de Sida quieren llevar una vida lo más normal posible y la estigmatización no les ayuda. A lo largo de la historia, ha habido numerosos casos de aislamiento de estas personas, porque han sido rechazadas por su familia o amigos y despedidos de sus empleos. 

¿Cómo hemos ido aprendiendo a hacer frente a la discriminación del Sida?
En primer lugar hay que saber detectar qué es lo que provoca el Sida en la sociedad. El VIH es un virus que muchas personas temen porque tradicionalmente – y erróneamente – se asociaron a la prostitución, la homosexualidad y la drogadicción, ya que su transmisión es a través de la sangre o los fluidos sexuales. Algunas personas aún creen que se puede contagiar compartiendo un vaso o poniéndose la misma ropa, y ese factor es fruto de una desinformación generalizada pero también de una posición cómoda por parte de la sociedad. 
¿Por qué deberíamos tener más comprensión hacia los enfermos de Sida? 

Ciertos sectores sociales consideran que las personas que contraen la enfermedad son “impuras” porque han mantenido relaciones homosexuales o se han drogado, pero lo cierto es que muchos de los casos no responden a esos estereotipos. Precisamente, la estigmatización de la enfermedad impulsa su crecimiento porque la falta de normalización provoca que las personas infectadas tengan recelo a explicar su problema a sus parejas o amistades, por miedo a su rechazo. Pero, en realidad, ese temor empeora la situación, como también el pánico a realizarse las pruebas. Si crees que hay una mínima posibilidad de que tengas el virus del VIH, lo más sensato es hacerse las pruebas, pero el miedo atroz a tenerlo, provoca que el virus se vaya propagando. 
¿Qué es la discriminación por Sida?

La persona infectada por el virus del VIH puede no desarrollar la enfermedad del Sida, almenos durante un tiempo. De todas formas, debe informar a su pareja o las personas que conviven con él/ella sobre la situación y tomar las medidas de precaución necesarias, que nunca pueden llegar a convertirse en una obsesión porque eso motiva también el aislamiento del afectado. Con el avance de la enfermedad del Sida, un enfermo puede verse señalado por su entorno más próximo o, por lo contrario, sentirse apoyado y respetado. Deberá superar situaciones difíciles por la falta de información de la sociedad, pero lo más importante es informar sobre el virus siempre que sea necesario para evitar contagios. Ese paso que da la persona infectada para proteger a los demás es, por desgracia, el inicio de muchas situaciones de discriminación. 

Algunos centros hospitalarios, clínicas dentales o consultorios médicos deniegan la entrada de enfermos del Sida. A un afectado se le puede denegar la custodia de sus hijos o el derecho de adoptar. En el ámbito laboral, el enfermo de Sida es víctima de acoso de todo tipo y sus superiores pueden revelar su situación al resto de compañeros. Son sólo ejemplos de la realidad que sufren algunos enfermos de Sida, la mayoría pueden denunciarse pero lo cierto es que su situación de vulnerabilidad lo hace aún más complicado.

¿Cómo podemos mejorar la situación?

La respuesta no es sencilla. El primer paso es la empatía. Parece que sea una cualidad innata en el ser humano – o debería serlo – pero la realidad demuestra que no es así. ¿Qué ocurriría si tuviéramos relaciones sexuales con nuestra pareja sin saber que anteriormente ha estado con otra persona?, ¿Qué pasaría si en un accidente intentamos ayudar a alguien y entramos en contacto con su sangre infectada por VIH? Preguntas y preguntas que deberíamos hacernos antes de juzgar a nadie.
Existen hoy en día muchos grupos de apoyo para enfermos de Sida que realizan terapias psicológicas colectivas para mejorar su calidad de vida. Muchas organizaciones aceptan voluntarios y voluntarias para realizar tareas de integración socio laboral de los afectados, campañas educativas en las escuelas o otros trabajados sociales prácticos. 
Una persona infectada por VIH sigue siendo una persona. Y si la sociedad ha evolucionado lo suficiente para que ahora el mundo se jacte de ser tecnológicamente avanzado y globalizado… no tiene sentido que dejemos a ciertos sectores sociales aislados como se hacía con los enfermos de lepra.
La medicina evoluciona, incluso España está siendo un referente de la investigación para acabar con el Sida. ¿Y nosotros? ¿Evolucionamos?

martes, 29 de noviembre de 2011

Freddie Mercury

La lista de personas famosas que han tenido SIDA es muy larga, demasiado larga. Y la lista de personas anónimas, por desgracia, es todavía mayor. La semana pasada, el día 24 de noviembre, se celebró el vigésimo aniversario de la muerte de Freddie Mercury (no Freddy Mercury, como el trending topic de Twitter…).

El cantante de Queen es muy conocido por canciones como Bohemian Rhapsody, Somebody to Love, We are the Champions… Aunque enfermó de SIDA en 1987, no fue hasta el día anterior a su muerte, que anunció públicamente que padecía el virus. A su pareja, Jim Hutton, también se le diagnosticó la enfermedad en 1990, pero no se lo confesó a Mercury hasta poco tiempo antes de morir. Hutton falleció el uno de enero del 2010, con 60 años de edad.

Freddie Mercury escondió su enfermedad por los prejuicios. Con la fama que tenía, habría podido ser un muy buen defensor de la lucha contra el SIDA, pero hay que recordar que en los años 80, cuando empezó a aparecer la enfermedad, se consideraba que era únicamente homosexual. De hecho, muchos sectores conservadores y religiosos, anunciaron y celebraron el virus como un castigo de Dios a los homosexuales “por su vida en pecado”. De modo que, seguramente, temería por la opinión pública que podría dañar su imagen.

Pero la verdad es que no fue así. Freddie Mercury se ha convertido en un icono de la música, por su gran calidad como cantante, pero también para el colectivo homosexual. Solo por el simple hecho de ser gay, sí, y por padecer el SIDA, que impidió, por ejemplo, que actuara en directo, junto Montserrat Caballé en los Juegos Olímpicos de Barcelona.

Su importancia radica en el hecho de ser una persona que estaba en el ojo de la opinión pública constantemente, y que así muchas personas pudieron ver la crudeza y el dolor del SIDA, pudieron comprender que el colectivo homosexual es vulnerable a los efectos del virus. Quizás, la muerte del cantante, sirvió para abrir los ojos de muchos, para mostrar una realidad latente pero que se intentaba obviar.

De hecho, la conmoción por el fallecimiento del cantante de Queen es tal que se le sigue recordando actualmente, como se pudo ver en Twitter la semana pasada. Se celebra su muerte, se recuerdan sus canciones y su enfermedad, que tras tantos años sigue sin tener cura.


lunes, 28 de noviembre de 2011

Vídeo sobre la vida de los afectados por Sida


Interesante vídeo que cuenta las experiencias de los afectados por el Sida. Sirve para ver que hay mucho más allá de la enfermedad, que hay vida, que hay fuerzas para luchar. Es un mensaje muy claro, muy impactante, para seguir informando y sacar a la luz más casos, que la gente conozca la realidad de los enfermos de Sida, para no condenarlos a morir solos, por una sociedad más justa y unida que lucha contra una enfermedad.

Miguel Bosé se une a la lucha contra el Sida

Barcelona será escenario el próximo 1 de diciembre de la tradicional gala benéfica contra el Sida. El alcalde de la ciudad, Xavier Trias, junto con el cantante Miguel Bosé, el investigador Bonaventura Clotet y la modelo Eugenia Silva, impulsan una campaña especial llamada "Barcelona da la cara por el Sida". 


Con esta campaña, el Ayuntamiento de Barcelona pretende demostrar que la ciudad se suma a la lucha por la eradicación de esta enfermedad y toma consciencia sobre el hecho que el Sida "no afecta sólo a determinados sectores sociales". Miguel Bosé asegura que esta campaña demuestra la lucha visible contra la dolencia y cree que Barcelona "se va a poner en el mapa de las ciudades que dan la cara por el Sida". La gala ya recaudó el año pasado 360.000 euros, y se espera que este año aumente. Por su parte, el investigador Bonaventura Clotet ha lamentado que "el Sida sigue estando estigmatizado" y ha añadido que todavía queda "mucho por hacer para evitar que se produzcan nuevos contagios".

Semana de lucha contra el Sida

Los últimos estudios calculan que entre 120.000 y 150.000 españoles están infectados por el virus del VIH y han desarrollado o pueden desarrollar la enfermedad del Sida. 

Este es el primer año que se llevará a cabo un registro sobre los casos de infección, pero España lleva ya más 30 años trabajando en la lucha contra esta enfermedad. La situación ha evolucionado: antes se vinculaba el Sida con la droga y la prostitución, ahora cada vez hay más consciencia de los riesgos de esta enfermedad y se desarrollan campañas reales dirigidas a todo tipo de público. 

En El Arcoíris Libre nos sumamos a esta sensibilización y esta semana dedicaremos todos nuestros post a la lucha contra el Sida. Hace ya 30 años des de la detección del primer caso y es por ese motivo que se está desarrollando la campaña "30 años de logros, 30 años de retos" porque, a pesar de poder estar orgullosos de las campañas sociales y la educación en las Enfermedades de Transmisión Sexual, aún hay mucho por hacer. Paso a paso, la estigmatización debe ir quedando atrás para dejar crecer la comprensión y el respeto hacia las personas enfermas, huyendo de la discriminación. 

El primer reto es mejorar la rapidez de diagnóstico y trabajar para una mejor aceptación. ¿Qué opináis?

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