
Las personas infectadas por el virus del VIH suelen sufrir discriminación en su entorno social y laboral, especialmente cuando empiezan a desarrollar la enfermedad del Sida. Son personas muy vulnerables que necesitan apoyo y comprensión, sin caer en lo que la mayoría suele hacer: condenarles, culparles, huir de ellos y mostrarles compasión.
Los enfermos de Sida quieren llevar una vida lo más normal posible y la estigmatización no les ayuda. A lo largo de la historia, ha habido numerosos casos de aislamiento de estas personas, porque han sido rechazadas por su familia o amigos y despedidos de sus empleos.
¿Cómo hemos ido aprendiendo a hacer frente a la discriminación del Sida?
En primer lugar hay que saber detectar qué es lo que...