Sin duda alguna, la Iglesia es una de las instituciones más homófobas y conservadoras de la historia. Cuando sacerdotes, obispos o el mismo Papa hablan sobre sus valores de familia y moral, tiemblan las orejas de los ciudadanos. Aún así, por desgracia, sigue habiendo una gran parte de la ciudadanía que se creen sus basuras.
Una de las últimas declaraciones fue del obispo de Mallorca, Jesús Murgui. En una carta, pidió a las parroquias de Mallorca que pidieran a los ciudadanos a no votar partidos que legislen a favor del matrimonio homosexual el próximo 20 de noviembre.
Con este tipo de declaraciones, se ve muy claramente que la Iglesia siempre está y estará del lado del PP. También se ve que es una institución opresora de las libertades, con unos valores muy desfasados de la realidad, de las...